El barrio de San José ya es una zona de tráfico calmado, tras culminar las obras que han permitido instalar diez accesos adaptados para reducir la velocidad y mejorar la seguridad vial, especialmente en el entorno escolar. Esta actuación, ejecutada con fondos europeos y una inversión superior a los 700.000 euros, responde al compromiso del Ayuntamiento de Logroño con un urbanismo centrado en las personas, más amable y respetuoso con el peatón.

Durante su visita, el alcalde de Logroño, Conrado Escobar, ha subrayado que “con estas intervenciones ganamos más de mil metros cuadrados para los viandantes y logramos un entorno más sereno, donde el peatón es el protagonista”. El primer edil ha enmarcado esta actuación dentro de la Estrategia Logroño 2050, que “plantea una ciudad más habitable, con un urbanismo que pone a las personas en el centro y apuesta por una movilidad sostenible”. También ha valorado la función de esta zona como nexo entre la Universidad y el centro urbano, subrayando su papel clave en la movilidad de todo Logroño.

La intervención se ha desarrollado en cinco calles del barrio, combinando pavimentos diferenciados, señalización mejorada, y medidas de visibilidad como aparcamientos para bicicletas y motocicletas en zonas clave. Este proyecto, iniciado en 2017, ha contado con la implicación de tres administraciones y diferentes corporaciones, demostrando que la continuidad en los proyectos útiles y consensuados redunda siempre en beneficio de los vecinos.