La subestación eléctrica soterrada de Cascajos en Logroño estará operativa por completo a finales de este año, cumpliendo con los plazos establecidos. El alcalde de la ciudad, Conrado Escobar, visitó la instalación junto al concejal Ángel Andrés y un delegado institucional de Iberdrola, Carlos Sobrino, destacando la importancia de este proyecto para la integración del ferrocarril y para la mejora del suministro energético en la zona sur de Logroño. Según el alcalde, esta subestación permitirá una provisión de energía segura, sostenible y continua, mejorando la calidad de vida de los residentes.

Conrado Escobar enfatizó que la obra, que se encuentra en su fase final, no solo abastecerá a la zona residencial de Cascajos, sino que también contribuirá al desarrollo urbano, particularmente en el eje de la calle Miguel Delibes. Subrayó la colaboración efectiva entre el Ayuntamiento y Iberdrola, destacando la modernidad y la seguridad de la instalación. Afirmó que el impacto exterior será mínimo, gracias a un diseño arquitectónico innovador realizado por Iñaki Ábalos, y mencionó que la subestación está diseñada para garantizar el suministro ininterrumpido en caso de fallos.

Por su parte, Carlos Sobrino señaló que la instalación representa un avance significativo en términos de seguridad, calidad del suministro y respeto medioambiental. Sobrino indicó que la instalación electromecánica se completará en octubre, iniciándose entonces las pruebas necesarias para la transición de la subestación provisional a la nueva. Confirmó que los plazos se han mantenido y que los usuarios no experimentarán cortes de suministro durante esta transición, ya que se garantizará un cambio progresivo y ordenado de las líneas de suministro.